Problemas psicológicos del teletrabajo

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Antes de marzo de 2020, en España solo un 4% de trabajadores realizaba su trabajo en remoto, en 2020 este porcentaje se ha elevado al 34%.

¿Sabes qué problemas psicológicos puede generar el teletrabajo y cómo prevenirlos?

El teletrabajo en nuestro país

El teletrabajo en España no ha sido una opción hasta marzo de 2020, que se convirtió prácticamente en una imposición debido a la crisis sanitaria del COVID-19.

Muchas empresas encontraron la fórmula perfecta para que su plantilla no corriera los riesgos asociados al contacto y a la movilidad, diseminando las oficinas en los domicilios de cada empleado.

Nos fuimos de la empresa rápido, casi con lo puesto, y la situaci´ón en lugar de durar 15 días empezó a alargarse semanas, y luego meses; y en muchos casos continúa vigente 7 meses después.

Teletrabajo por sectores

Hay profesiones en las que tradicionalmente se puede hacer más uso de esta fórmula de trabajo a distancia: 

Las estadísticas dicen que el 60% de técnicos y profesionales, más del 40% de administrativos o el 100% de los trabajadores que ocupan puestos directivos.

Sin embargo, en el caso de las profesiones que desarrollan tareas manuales o trabajan en la industria, solo un 3% de ellos pueden llevar a cabo sus funciones así.

El colectivo total de profesiones que no pueden realizarse en formato de teletrabajo supone más del 45% de trabajadores.

Pese a que los datos arrojan que muchas de las profesiones están plenamente adaptadas al trabajo en remoto, la realidad es que en nuestro país son pocas las empresas que daban esa medida de flexibilidad a su plantilla antes de la COVID-19.

¿Cuál era el problema del teletrabajo antes?

La falta de esa cultura empresarial, la carencia de medios tecnológicos, la sensación de pérdida de control de los empleados…Eran motivos para que en las empresas no se utilizase esta fórmula.

El miedo a las represalias, el no querer ser penalizado profesionalmente o la falta de costumbre, eran las causas por las que los empleados que sí disponían de esa ventaja, no se acogían a ella.

Problemas psicosociales del teletrabajo

Como decimos, no partimos de un modelo empresarial en el que se apostara por el teletrabajo, sino que las empresas han tenido que escoger precipitadamente esta medida como única vía para su mantenimiento.

Por ello, muchos nos encontramos con una situación nueva, desconocida, muchas veces sin contar con el espacio adecuado, otras sin disponer de equipos informáticos o una buena conexión wifi.

Además, no olvidemos que los colegios y escuelas infantiles estaban cerrados y teníamos que convivir con la presión de un teletrabajo sin precedentes y la presencia de los demás miembros de la familia en casa, a los que también había que atender y cuidar.

Pensábamos que esa situación insólita solo duraría 15 días o un mes, y los colegios no volvieron a abrir hasta septiembre.

Es por ello, que muchos profesionales empezaron a mostrar signos de ansiedad, estrés por no poder abarcarlo todo, mucha presión por cumplir con el trabajo y también con las obligaciones de la casa y la familia, etc…

Muchas empresas, además, han optado por sustituir las reuniones presenciales por las videoconferencias; lo que en muchos casos ha generado más tensión en los trabajadores que tenían que disponer de un silencio y concentración a veces imposible.

Además, mientras trabajábamos de un modo desconocido y en condiciones a veces complicadas, se sumaba que no podíamos salir de nuestro domicilio sin una causa justificada; que los medios de comunicación no paraban de comunicar datos alarmantes sobre la evolución de la pandemia, que muchas empresas tenían que echar el cierre, que algunos teníamos familiares enfermos (incluso en el mismo domicilio en el que trabajábamos…); y, en definitiva, la sensación de ansiedad y miedo se veía incrementada.

Con todo este panorama, las consultas psicológicas empezaron a recibir este tipo de casos:

  • Depresión.
  • Miedo a perder el trabajo.
  • Estrés.
  • Ansiedad.
  • Adicción al trabajo.
  • Problemas para desconectar.
  • Dificultades para diferenciar la vida personal de la profesional.
  • Irritabilidad.
  • Problemas para conciliar el sueño.
  • Trastornos emocionales.
  • Problemas musculoesqueléticos debido a la adopción de malas posturas durante la jornada.
  • Agravamiento de problemas psicológicos previos.

Y un largo etcétera de cuadros de lo más dispar.

Cómo evitar que el teletrabajo nos sobrepase

  • Intenta mantener tu horario de trabajo.
  • Arréglate como si fueras a trabajar fuera.
  • Un paseo para llevar los niños al colegio o simplemente para comprar el pan ayuda a despejar la mente y estar más concentrados.
  • Haz pausas sin ordenador ni medios digitales.
  • Cambia de estancia de vez en cuando para romper la rutina. Por ejemplo, si tu espacio de trabajo está en la habitación, puedes ir al salón cuando tengas una reunión o una presentación importante.
  • Procura mantener una dieta equilibrada, a pesar de tener el frigorífico cerca.
  • Evita responder correos electrónicos o llamadas fuera del horario de oficina, aunque estés en casa.
  • Dedícate tiempo: practicar deporte, leer o hablar con tu familia puede ser suficiente para desconectar.
  • Si echas de menos la socialización de la oficina, intenta mantener la conversación con tus compañeros, más allá del plano laboral.

Si necesitas ayuda o el teletrabajo empieza a desbordarte, recuerda que puedes contar con nuestra ayuda.

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